Hoy mamá ha llegado muy cansada a casa del trabajo, anoche casi no pudo dormir. Papá tampoco, se han pasado la noche dando vueltas. Creo que tenían problemas, pero no sé por qué. Entre ellos no, porque esta mañana se han levantado abrazándose y papá le ha dicho que le tendría la comida preparada para cuando viniese.
Mamá trabaja en el hospital, en la planta de oncología infantil. Siempre viene medio feliz y medio triste, porque se ríe mucho con los niños y juegan a muchas cosas, pero algunas veces alguno se va y lo pasa un poco mal.
Aquí es donde entra en juego papá. Papá siempre está al tanto de cómo le ha ido el día a mamá, si viene triste, contenta, cansada, o como venga. Siempre, siempre, siempre tiene las palabras justas y mamá dice que es su mayor apoyo y quien mejor la comprende. Mamá está muy orgullosa de papá porque aunque él no trabaja, va a recogernos al cole, limpia la casa, hace la comida, y aun tiene tiempo para mamá. No sé de donde lo saca, pero cuando sea mayor, quiero ser un super papá como el mío.
Algunas veces he pensado qué me gustaría ser de mayor. Me gustaría ser muchas cosas, pero no se puede ser todo. Lo que más me gusta es ser escritor, me gusta escribir las historias que se inventa papá y las cosas que cuenta mamá cuando vuelve del hospital. A mi no me gustaría trabajar en un hospital porque aunque no me da miedo el contacto con la muerte, me da miedo no ser fuerte como mamá y ponerme a llorar ahí todos los días. Mi papá antes trabajaba en una agencia de viajes pero eso no me gusta, porque si todo el mundo se va de viaje, yo también quiero ir, y si voy yo y no trabajo no voy a tener dinero para irme de viaje. De momento creo que voy a quedarme en casa de mis papás hasta que sean viejos, y así los cuido como ellos ahora me cuidan a mí.
Me hubiese gustado también ser indio, pero de esos que luchan con los vaqueros y aunque siempre pierden, llevan plumas. Donde va a parar, mucho mas glamour que los americanos con un simple gorro, y una simple camisa de cuadros que ahora están muy de moda, porque mamá y mi hermana las llevan puestas.
Bueno a lo que iba, es que ser indio está guai. Por ejemplo, los indios son mucho más valientes que los vaqueros. En todas las películas siempre son menos, y mientras los vaqueros van con escopetas, ellos solo tienen flechas. Flechas hechas de palo con una punta afilada que cuando le van a dar a uno ya le han pegado cincuenta escopetazos a los de su cuadrilla, pero aun así, luchan hasta el final.
Papá me contó un día que cuando él era pequeño hacía arcos y flechas para jugar a la guerra con sus amigos, pero no se hacián daño. Luego, en contra de sus principios, tuvo que ser vaquero, pero por solidaridad, porque como los niños no tenían escopetas, pues siempre ganaban los indios.
Algunas veces, cuando comemos y dormirmos la siesta un poco, nos levantamos y todos jugamos a los indios y vaqueros. Mamá y papá nunca van en el mismo equipo pero siempre acaban igual: mamá lo mata a él, luego cuando ella se despista resulta que el no estaba muerto y entonces la secuestra, y entonces le hace cosquillas porque mamá tiene muchas, y hasta que no le dice "te quiero", no la suelta. Algunas veces es al revés, y es mamá quien coge a papá, pero como papá no tiene cosquillas, mamá le pellizca sin hacerle daño para que se lo diga.
Entonces, todos los hermanos, hacemos nuestro propio grupo, de indios y vaqueros pero en uno solo y entonces nos tiramos encima de papá y mamá y hemos ganado.
Mis hermanas juegan a los indios, y siempre son las capitanas del equipo porque como son chicas, los chicos no les hacen nada y siempre ganamos.
Mi hermana mayor no juega casi nunca porque ella vive en su casa y además ahora está embarazada y no puede saltar como nosotros por si se le escapa el bebé, pero cuando no lo tenía vaya si jugaba, y también su marido que le encanta tirarse al suelo a jugar con nosotros a cosas
A mamá también le gusta mucho jugar, menos al parchís y la oca con papá, porque papá siempre gana. Creo que tiene super poderes porque dice "que salga un dos" y le sale un dos, y mamá se enfada porque nunca gana. Da risa verlos, aunque no le hace tanta risa a papá cuando mamá le gana a jugar al baloncesto, entonces sí que se pica él, pero no pasa nada, porque después, para calmar los ánimos, juegan al parchís y gana papá. Él no se enfada, y mami tampoco, pero se pican y me hace gracia porque se pican y se dan besos. Pues yo si me pico no le doy besos a nadie pero ellos son raros y a mi me gustan