Las niñas no me gusta, sólo mi mamá y mi hermana.
Mi hermana es hija de mi papá, porque mi papá antes estaba casado con otra mujer y de ahí nació mi hermana. Mi mamá nunca la ha tratado diferente por eso, además, ella y mi mamá se van de compras muchos días o se ayudan mutuamente en cosas de chicas.
Mi hermana trabaja en el cole, es maestra, y todos los niños la quieren mucho. Algunas veces le hacen dibujos que ella pone en su casa pero como no puede ponerlos todos, se a comprado un panel que ha puesto en una de las habitaciones de su casa. Así, si algún día cuando ya sea vieja se jubila, siempre tendrá un recuerdo de los niños.
A mi me gusta cuando viene a casa porque siempre me trae un pastel, es muy buena cocinera, igual que mamá, y también me gusta su marido porque es como un niño grande; juega conmigo tirándose por el suelo y buscando saltamontes para mi granja.
Mi mamá se muere de miedo si ve un saltamontes y algunas veces se encierra en la habitación y hasta que no le juramos que se ha ido o se ha muerto, no sale. Me hace mucha gracia mamá cuando hace eso, le tiene verdadero miedo.
Yo creía siempre que los tíos tenían que ser muy grandes, más que los sobrinos, y el bebé de mi hermana que es mi sobrino, se va a llevar conmigo solamente 11 años. Bueno, casi 12 años en realidad. He dicho que no me gustan las niñas pero claro, es mi sobrina y entonces la cosa cambia.
Le compraré juguetitos rosas para que juegue.
Bueno eso es algo que no me gusta ¿por qué las niñas son rosas? ¿y por qué no puede vestir de rosa un niño?
Un día le dije a mamá que me comprase una camiseta de color rosa y en el cole un niño me llamó "marica"...
Yo no sabía muy bien por qué, pero luego vi a otro niño con una camiseta como la mía y estaba triste. Yo le pregunté que qué era lo que le pasaba y me dijo que dos niños de su clase se habían metido con él y le habían llamado "marica", y que odiaba a su mamá por haberle comprado una camiseta rosa.
Entonces yo me enfadé un poco porque las mamás no nos comprarían cosas si supieran que nos van a decir esas cosas, y entonces se lo dije.
El niño no me hacía caso, pero entonces yo le dije ¿tú sabes lo que significa "marica"? y me dijo que sí lo sabía. Le dije yo entonces: ¿tú eres "marica"? y enrabietado me dijo que no, casi me empuja, pero no lo hizo. Entonces le volví a decir: Si tú fueses marica, o yo, ¿no tendríamos dos brazos y dos piernas como todo el mundo? ¿no tendríamos juguetes y cosas como todo el mundo? ¿querrías menos a la gente que quieres por que fueses "marica"? Entonces el niño me dijo que tenía razón, y le dije: pues a partir de ahora vamos a venir al cole con camisetas rosas cuantas veces queramos, porque el rosa es un color, como es el azul y el verde, y las personas son personas sean niños o niñas, o sean como sean.
Y sí, un niño "marica" también es una persona como tú y como yo.
A partir de ese día me gusta mucho más el rosa, a ese niño que es mi amigo ahora también, y un montón de niños que nunca se habían puesto una camiseta rosa, ahora también se la ponen porque no pasa nada.
Yo no entiendo a la gente, y cada día que pasa menos. Algunas veces, cuando entro en casa, parece que entro en mi mundo y creo que por eso no me gusta mucho ir al cole, porque en mi casa aprendo también muchas cosas. A mi me gusta mucho estudiar en libros, pero por mi cuenta, porque a lo mejor hoy no quiero saber mates y me apetece leer sobre historia, que mi papá me explica muy bien porque hasta tiene un libro de historia. Y en el cole tienes que hacer todos los días lo mismo. Pero bueno, yo voy al cole para que mis papás no se enfaden.
Cuando voy a mi casa, veo que a mamá y papá les da igual si llevas una camiseta rosa, ni siquiera te miran el color de la camiseta porque simplemente soy yo, Pablo, y del color que sea siempre seré yo.
Mis papás siempre me han enseñado a amar a las personas sean de la condición que sean, y me han dicho que mucha gente empobrece y empequeñece el amor porque son incapaces de dejar vivir sus sentimientos. Dicen que la repercusión social hace mucho en las personas, pero yo pienso que soy yo, y al mundo no le tengo que interesar si no es como persona. Además, si mañana fuese rico y alguien me quisiera sólo por el dinero, se lo daría todo y yo me iría solo, adonde me quieran por lo que soy, hasta mi casa.
A mi me causa risa las personas que son felices hablando de los demás, criticándoles, sin darse cuenta de todo lo reprimidos que están y de lo mucho que van a estarlo sus hijos si les enseñan igual.
Yo soy feliz conmigo mismo, con mis papás, con mi hermana y con toda la gente, y si alguien no es feliz con él mismo, entonces tiene un problema, un grave problema...
Yo preguntaría entonces ¿y tú, quien eres?
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