lunes, 30 de mayo de 2011

30/05/2011

Papá, mamá, quiero decir que lo siento y lo que siento.


Os quiero


Algunas veces no os lo digo, porque se me olvida o porque no sé, pero yo en mi silencio y en mi mundo y en mis cosas siempre pienso eso. 


Se que a veces soy egoísta porque me encierro en mis cosas y sí, también soy un cabezota y muchas cosas más, pero eso no quiere decir que no os quiera, a lo mejor no se como demostrarlo.
Se que a veces tenéis problemas o que sufrís por cosas que pasan, pero lo guardáis en vuestro silencio tú y mamá para que no me preocupe.
Cuando yo he hecho trastadas me habéis ayudado mucho y siempre pensando primero en mí antes que en vosotros.


Mamá, papá, vosotros significáis mucho para mí, siempre estáis ahí cuando os necesito, , y aunque algunas veces yo no sepa escuchar y me enfade o me vaya, quiero que sepáis que sí, a veces me comporto como un tonto y no veo que tengo los mejores papás del mundo.


Yo sé que cuando estoy triste o lloro, vosotros estáis ahí y vosotros también estáis tristes por eso, pero siempre conseguís sacarme una sonrisa grande y nunca me guardáis rencor ni nada.


Se que hay veces que no necesitamos tantas palabras para expresar lo que sentimos, y otras hablamos mucho y no decimos nada y no os entiendo, pero yo sólo tengo 11 años y me cuesta un poco más entender las cosas, no porque no las entienda sino porque algunas veces no las quiero entender por alguna razón que no sabría explicar ahora mismo.


Pero es que con cualquier cosa que pase me siento triste o me alegro, pero hay a veces que necesito de vosotros. Bueno a veces no, la verdad es que siempre necesito de vosotros. 


Yo os quería dar las gracias por haberme dado alegría, cosas buenas, consejos, pero sobre todo por darme tiempo, mucho tiempo.
Y le doy gracias a Dios por darme el mejor regalo de mi vida, unos padres como vosotros.

domingo, 29 de mayo de 2011

29/05/2011

Hoy es un día muy feo. Mi papá está lejos y no podemos hablar porque se le ha roto el ordenador y hoy como tenía cosas que hacer tampoco hemos hablado mucho por la mañana, aunque sí un rato, pero poco comparado con el rato que hablamos siempre.

Yo me enfado porque me gustaría hablar con él pero no se puede, pero no estoy enfadado con él, estoy enfadado con el ordenador porque se ha roto, y con todas las cosas pero con papá no.
Mamá me ha reñido porque dice que soy un impaciente y que cuando las cosas no se pueden, no se hacen y no pasa nada, y que ya hablaré más tarde con papá u otro día, pero es que no quiero hablar otro día quiero hablar ahora de cosas.

No podemos hablar por teléfono ni nada porque papá no puede oírme y eso es un rollo.

Papi, si lees esto que lo leerás cuando sea un poco más tarde, quería que supieras que te quiero mucho papá y que cuando no estás te echo de menos mucho.

Sólo eso papi.

miércoles, 11 de mayo de 2011

11/05/2011

Hoy está todo un poco liado, ni siquiera he podido escribir desde la entrada anterior.
Mi mamá está trabajando sin parar y mi papá tiene que encargarse de la casa. Cuando llega el fin de semana, los dos están tan cansados que no les apetece salir pero nos llevan por ahí para que juguemos un rato.

Hoy mi papá me ha enseñado a hacer churros y hemos hecho un montón, con chocolate calentito. Ha terminado más chocolate en nuestra ropa que en nuestro estómago, además, mamá venía de camino y pensamos que nos iba a matar como nos viera así, pero ha llegado, se ha cambiado de ropa y se ha sentado con nosotros a comer chocolate. Mami es un poco fina, nunca se mancha, y eso que tenía una camiseta blanca, pero nosotros, para que no se sintiera diferente, nos hemos abalanzado sobre ella con las manos llenas de chocolate y la hemos puesto perdida.

Hoy también me he dado cuenta de que la gente se enfada por tonterías, a veces hacen hasta gracia o por lo menos a mí me hacen gracia. Iba una señora por la calle cuando un señor le ha preguntado si tenía hora. La señora, haciendo uso de una finísima ironía le ha dicho "Sí, tengo hora, pero es mía y  no te la doy" jajaja, no he podido evitar reírme pero no del señor, sino de la señora, porque por el comentario y por su cara hacía mucho tiempo que no le hacían un coitus ininterruptus.


Yo creo que la gente sería mucho más feliz si durmiesen mejor, tomasen más fibra para ir al baño y no estar estreñidas e hiciesen el amor al menos 4 días a la semana.

Por lo demás, soy feliz, y eso a mí no me lo quita nadie.

Os deseo lo mejor a todos, que hoy me he levantado espléndido, pero aprovechar que probablemente sólo será hoy.


Esta entrada se la dedico a esa nena que no sabe quien soy todavía, y que se intriga jajaja.



martes, 12 de abril de 2011

12/ abril / 2011

Hoy mamá ha llegado muy cansada a casa del trabajo, anoche casi no pudo dormir. Papá tampoco, se han pasado la noche dando vueltas. Creo que tenían problemas, pero no sé por qué. Entre ellos no, porque esta mañana se han levantado abrazándose y papá le ha dicho que le tendría la comida preparada para cuando viniese.


Mamá trabaja en el hospital, en la planta de oncología infantil. Siempre viene medio feliz y medio triste, porque se ríe mucho con los niños y juegan a muchas cosas, pero algunas veces alguno se va y lo pasa un poco mal.


Aquí es donde entra en juego papá. Papá siempre está al tanto de cómo le ha ido el día a mamá, si viene triste, contenta, cansada, o como venga. Siempre, siempre, siempre tiene las palabras justas y mamá dice que es su mayor apoyo y quien mejor la comprende. Mamá está muy orgullosa de papá porque aunque él no trabaja, va a recogernos al cole, limpia la casa, hace la comida, y aun tiene tiempo para mamá. No sé de donde lo saca, pero cuando sea mayor, quiero ser un super papá como el mío.


Algunas veces he pensado qué me gustaría ser de mayor. Me gustaría ser muchas cosas, pero no se puede ser todo. Lo que más me gusta es ser escritor, me gusta escribir las historias que se inventa papá y las cosas que cuenta mamá cuando vuelve del hospital. A mi no me gustaría trabajar en un hospital porque aunque no me da miedo el contacto con la muerte, me da miedo no ser fuerte como mamá y ponerme a llorar ahí todos los días. Mi papá antes trabajaba en una agencia de viajes pero eso no me gusta, porque si todo el mundo se va de viaje, yo también quiero ir, y si voy yo y no trabajo no voy a tener dinero para irme de viaje. De momento creo que voy a quedarme en casa de mis papás hasta que sean viejos, y así los cuido como ellos ahora me cuidan a mí.


Me hubiese gustado también ser indio, pero de esos que luchan con los vaqueros y aunque siempre pierden, llevan plumas. Donde va a parar, mucho mas glamour que los americanos con un simple gorro, y una simple camisa de cuadros que ahora están muy de moda, porque mamá y mi hermana las llevan puestas. 


Bueno a lo que iba, es que ser indio está guai. Por ejemplo, los indios son mucho más valientes que los vaqueros. En todas las películas siempre son menos, y mientras los vaqueros van con escopetas, ellos solo tienen flechas. Flechas hechas de palo con una punta afilada que cuando le van a dar a uno ya le han pegado cincuenta escopetazos a los de su cuadrilla, pero aun así, luchan hasta el final.


Papá me contó un día que cuando él era pequeño hacía arcos y flechas para jugar a la guerra con sus amigos, pero no se hacián daño. Luego, en contra de sus principios, tuvo que ser vaquero, pero por solidaridad, porque como los niños no tenían escopetas, pues siempre ganaban los indios.
Algunas veces, cuando comemos y dormirmos la siesta un poco, nos levantamos y todos jugamos a los indios y vaqueros. Mamá y papá nunca van en el mismo equipo pero siempre acaban igual: mamá lo mata a él, luego cuando ella se despista resulta que el no estaba muerto y entonces la secuestra, y entonces le hace cosquillas porque mamá tiene muchas, y hasta que no le dice "te quiero", no la suelta. Algunas veces es al revés, y es mamá quien coge a papá, pero como papá no tiene cosquillas, mamá le pellizca sin hacerle daño para que se lo diga.


Entonces, todos los hermanos, hacemos nuestro propio grupo, de indios y vaqueros pero en uno solo y entonces nos tiramos encima de papá y mamá y hemos ganado.


Mis hermanas juegan a los indios, y siempre son las capitanas del equipo porque como son chicas, los chicos no les hacen nada y siempre ganamos.


Mi hermana mayor no juega casi nunca porque ella vive en su casa y además ahora está embarazada y no puede saltar como nosotros por si se le escapa el bebé, pero cuando no lo tenía vaya si jugaba, y también su marido que le encanta tirarse al suelo a jugar con nosotros a cosas


A mamá también le gusta mucho jugar, menos al parchís y la oca con papá, porque papá siempre gana. Creo que tiene super poderes porque dice "que salga un dos" y le sale un dos, y mamá se enfada porque nunca gana. Da risa verlos, aunque no le hace tanta risa a papá cuando mamá le gana a jugar al baloncesto, entonces sí que se pica él, pero no pasa nada, porque después, para calmar los ánimos, juegan al parchís y gana papá. Él no se enfada, y mami tampoco, pero se pican y me hace gracia porque se pican y se dan besos. Pues yo si me pico no le doy besos a nadie pero ellos son raros y a mi me gustan

sábado, 9 de abril de 2011

09/ abril / 2011

Hoy a venido mi hermana a comer a casa. Mi hermana es veintidós años mayor que yo, está casada y pronto va a tener un bebé. Espero que sea niño para poder jugar con él porque si es una niña seguro que será repipi y recatada, de esas que no se meten a jugar en el barro porque se ensucian y no juegan a la lucha porque ellas siempre quieren ser animadoras...
Las niñas no me gusta, sólo mi mamá y mi hermana. 


Mi hermana es hija de mi papá, porque mi papá antes estaba casado con otra mujer y de ahí nació mi hermana. Mi mamá nunca la ha tratado diferente por eso, además, ella y mi mamá se van de compras muchos días o se ayudan mutuamente en cosas de chicas.


Mi hermana trabaja en el cole, es maestra, y todos los niños la quieren mucho. Algunas veces le hacen dibujos que ella pone en su casa pero como no puede ponerlos todos, se a comprado un panel que ha puesto en una de las habitaciones de su casa. Así, si algún día cuando ya sea vieja se jubila, siempre tendrá un recuerdo de los niños.


A mi me gusta cuando viene a casa porque siempre me trae un pastel, es muy buena cocinera, igual que mamá, y también me gusta su marido porque es como un niño grande; juega conmigo tirándose por el suelo y buscando saltamontes para mi granja.


Mi mamá se muere de miedo si ve un saltamontes y algunas veces se encierra en la habitación y hasta que no le juramos que se ha ido o se ha muerto, no sale. Me hace mucha gracia mamá cuando hace eso, le tiene verdadero miedo.


Yo creía siempre que los tíos tenían que ser muy grandes, más que los sobrinos, y el bebé de mi hermana que es mi sobrino, se va a llevar conmigo solamente 11 años. Bueno, casi 12 años en realidad. He dicho que no me gustan las niñas pero claro, es mi sobrina y entonces la cosa cambia.
Le compraré juguetitos rosas para que juegue.


Bueno eso es algo que no me gusta ¿por qué las niñas son rosas? ¿y por qué no puede vestir de rosa un niño?


Un día le dije a mamá que me comprase una camiseta de color rosa y en el cole un niño me llamó "marica"...
Yo no sabía muy bien por qué, pero luego vi a otro niño con una camiseta como la mía y estaba triste. Yo le pregunté que qué era lo que le pasaba y me dijo que dos niños de su clase se habían metido con él y le habían llamado "marica", y que odiaba a su mamá por haberle comprado una camiseta rosa.


Entonces yo me enfadé un poco porque las mamás no nos comprarían cosas si supieran que nos van a decir esas cosas, y entonces se lo dije.
El niño no me hacía caso, pero entonces yo le dije ¿tú sabes lo que significa "marica"? y me dijo que sí lo sabía. Le dije yo entonces: ¿tú eres "marica"? y enrabietado me dijo que no, casi me empuja, pero no lo hizo. Entonces le volví a decir: Si tú fueses marica, o yo, ¿no tendríamos dos brazos y dos piernas como todo el mundo? ¿no tendríamos juguetes y cosas como todo el mundo? ¿querrías menos a la gente que quieres por que fueses "marica"? Entonces el niño me dijo que tenía razón, y le dije: pues a partir de ahora vamos a venir al cole con camisetas rosas cuantas veces queramos, porque el rosa es un color, como es el azul y el verde, y las personas son personas sean niños o niñas, o sean como sean.
Y sí, un niño "marica" también es una persona como tú y como yo.


A partir de ese día me gusta mucho más el rosa, a ese niño que es mi amigo ahora también, y un montón de niños que nunca se habían puesto una camiseta rosa, ahora también se la ponen porque no pasa nada.


Yo no entiendo a la gente, y cada día que pasa menos. Algunas veces, cuando entro en casa, parece que entro en mi mundo y creo que por eso no me gusta mucho ir al cole, porque en mi casa aprendo también muchas cosas. A mi me gusta mucho estudiar en libros, pero por mi cuenta, porque a lo mejor hoy no quiero saber mates y me apetece leer sobre historia, que mi papá me explica muy bien porque hasta tiene un libro de historia. Y en el cole tienes que hacer todos los días lo mismo. Pero bueno, yo voy al cole para que mis papás no se enfaden.
Cuando voy a mi casa, veo que a mamá y papá les da igual si llevas una camiseta rosa, ni siquiera te miran el color de la camiseta porque simplemente soy yo, Pablo, y del color que sea siempre seré yo.


Mis papás siempre me han enseñado a amar a las personas sean de la condición que sean, y me han dicho que mucha gente empobrece y empequeñece el amor porque son incapaces de dejar vivir sus sentimientos. Dicen que la repercusión social hace mucho en las personas, pero yo pienso que soy yo, y al mundo no le tengo que interesar si no es como persona. Además, si mañana fuese rico y alguien me quisiera sólo por el dinero, se lo daría todo y yo me iría solo, adonde me quieran por lo que soy, hasta mi casa.


A mi me causa risa las personas que son felices hablando de los demás, criticándoles, sin darse cuenta de todo lo reprimidos que están y de lo mucho que van a estarlo sus hijos si les enseñan igual. 
Yo soy feliz conmigo mismo, con mis papás, con mi hermana y con toda la gente, y si alguien no es feliz con él mismo, entonces tiene un problema, un grave problema...


Yo preguntaría entonces ¿y tú, quien eres?

viernes, 8 de abril de 2011

08/ abril /2011

Anoche me acosté pronto porque tenía que madrugar para ir al cole, aunque no tenía nada sueño. Mi papá me había leído un cuento que él se había inventado sobre un niño que le gustaba mucho el mar, su papá era marinero en un barco que navegaba muy lejos y el niño siempre se dormía mirando el mar por la ventana, ese mar que aunque pasara mucho tiempo siempre le traía a su papá. Mi papá es un gran inventor de historias ¿sabéis? y aunque no se lo diga, él sabe que le admiro, porque no es nada fácil escuchar mucho tiempo a alguien sin cansarte, y yo nunca me canso de las historias de mi papá.


Ellos pensaban que yo ya estaría durmiendo y como ya iba siendo un poco tarde apagaron la televisión y se fueron a su cuarto. Mis papás nunca se duermen cuando se acuestan y se quedan hablando un montón de tiempo de cosas, de muchas cosas, del día a día, del futuro, de libros, de personas, de trabajo, de Dios...


Pero yo siempre sé cuando van a dejar de hablar para ponerse a dormir, porque tienen una palabra secreta. Es la palabra que a mí más me gusta y es con la que casi todo el tiempo acaban las conversaciones entre ellos dos. Dicen: Te amo.
Entonces mis papás se miran con esa mirada secreta que todavía no he conseguido descifrar, pero sé que hablan con ella, que se dicen más cosas que las que se pudiesen decir en todo el día hablando. A eso yo lo llamo hacer el amor sutílmente, y a mi me encanta que mis papás se quieran tanto, y me gustaría que cuando fuesen viejos, todavía conservaran ese brillo en los ojos con el que podrían iluminar un pueblo entero.


Después de eso se callan, pero no se duermen. Casi todas las noches mis papás rezan. Mi papá no habla en voz alta pero yo sé que está rezando porque le gusta agradecer todo lo que le pasa, y sobre todo, todas las cosas buenas que nos pasan a mamá y a mí.
Mamá no sabe rezar en voz baja. A lo mejor piensa que Dios la va a escuchar más si habla más alto, o a lo mejor es para que papá la escuche y así no rezar los dos lo mismo.


Anoche me di cuenta de algo. Somos tontos, todos, todo el mundo es tonto, y voy a explicar por qué. 


Mi mamá pedió a Dios que protegiera siempre a su hijo, es decir, a mí, y yo le di gracias a Dios por mandarme una mamá que me protegiese. Después, yo pedí a Dios que cuidara siempre de mamá, y mamá le dio las gracias por haberle dado un hijo que cuida tanto de ella.


¡Eh! ¡Dios es un chistoso! 


Yo creía que Dios estaba lejos pero no, anoche descubrí que no. Hay muchas personas que están dispuestas a hacer creer a los demás que Dios es tan infinito que es inalcanzable...


No es verdad, yo sé que no. Si Dios puso a mis papás en mi camino, es porque mis papás tienen una pequeña parte de Dios y por eso me cuidan y me quieren tanto, y yo, soy otra parte pequeña de Dios que también los quiere mucho y cuido de ellos aunque sea pequeño.
A mamá le mato los bichos que entran por la ventana y le dan mucho miedo, y a papá, le ayudo a poner la mesa y a cocinar mientras mamá viene del trabajo.


Creo que después de hablar de Dios, algunos, muchos, pensaréis que soy Cristiano, Católico, o de alguna religión...
No es así, no estoy bautizado, ni hice la comunión, y no creo que vaya a casarme.


Mis papás no me bautizaron porque quieren que lo haga yo cuando sepa lo que hago y para qué es eso. Ahora que tengo unos pocos años, he decidido que no voy a bautizarme. El sacerdote que va a mi colegio me dijo que no estar bautizado era pecado porque no me había quitado el pecado original. ¿Cómo voy a tener un pecado si no he hecho nada? Además, ¿Quien le ha dicho eso al sacerdote? porque Dios no se lo ha dicho, Dios jamás le diría a una persona lo que tiene que hacer porque Dios nos hizo ilimitados y libres.


Claro que ahora que lo pienso, si el sacerdote se dedica a bautizar y yo no me bautizo, él no trabaja, y entonces no come... 
Pobre, mañana le voy a decir a mis papás si me dejan que le traiga a comer a nuestra casa, por lo menos que no esté un día sin comer por no haberme bautizado yo.


También me dijo que si no había hecho la comunión era otro pecado. Yo no sé si es que se ha equivocado de palabra, porque mi papá dice que comunión significa comunicación, unión... Si yo hablo con Dios todos los días y hasta he descubierto que todas las personas aunque no lo sepamos, somos un trocito de Dios ¿para que tengo que comprarme un traje que no me gusta, ir a hacer un ritual que no me gusta, y hacer cosas que no me gustan sólo porque sea pecado?


Mis papás me han enseñado a no discriminar a nadie por ninguna cosa, a ser tolerante, a respetar a todas las personas, animales o cosas; a ser bueno, a ayudar a los que no tienen, a ayudar a todo el mundo en general sean buenos o malos, porque todos se merecen una oportunidad más para aprender...


Yo creo que somos ilimitados, aunque cuando sois mayores os limitéis y dejéis que otras personas piensen por vosotros... Ya no os acordáis de cuando erais pequeños y os hacíais preguntas, porque ahora pensáis que lo sabéis todo de la vida, y cuando una persona cree que lo sabe todo, no aprende nada porque no tiene la mente abierta para aprender. Limitáis vuestra mente y todas las cosas, y por eso cuando somos pequeños, aunque sea de estatura, somos más grandes ante el universo.